Vuelo nocturno.

domingo, 17 de julio de 2011

Alma.

     Alma, al oír el desagradable ruido de la sirena del instituto, se levantó y recogió las cosas con la misma lentitud que le caracterizaba. Ordenó los libros en el orden de sus gustos: Filosofía, música, historia, cálculo, biología, inglés y francés. Después recogió todos sus lápices de colores que descansaban sin orden por la superficie de la mesa, y su bloc de dibujo en el que estaban pintados dos ojos penetrantes y oscuros como los de Ángel.
     Salió de clase y andó por el pasillo para luego salir del pasillo, allí le esperaba una visión desagradable.
     -....y esta es Anie.-la voz de Estella se oía claramente desde detrás de la valla que separaba el mundo del estudio con la calle.
     -Encantada de conocerte.-contestó una voz melosa como el ronroneo de un gato bien alimentado.
     -I...Igualmente.-tartamudeó una voz que conocía bien.
     Ángel.
     Estaba como enbobado, mirando fijamente los ojos claros de la tal Anie. La nueva del insti.
     Alma se quedó pasmada, como si una gran aguja afilada le hubiera atravesado el pecho. Pero su rostro lo desmentía, con calma salió de entre las verjas y se encontró cara a cara con Estella, su amiga y Ángel.
     -Alma, tú por aquí...-dijo con voz de sorpresa Estella. La miró con repugnancia con sus grandes ojos verdes.
     -Eso te iba a decir... tú por aquí en vez de aprovechar el tiempo y chupar un par de plátanos.
     -¿Tú no estabas apuntada a Muertología? Ciencia que estudia la manera más fácil de morirse.-rió junto con Anie. Ángel miraba hacia otra parte como si ellas no existieran.
     -No, yo estudio Muepijología.-aclaró, sonrió con maldad pintada en ella.-Cómo matar a las pijas de la manera mas horrorosa.
     -No sé si serás capaz...-¡pum! Un puñetazo en pleno rostro.
     -Toma, hija de puta.-y salió corriendo. No se creía lo que había echo, si es cierto que la odiaba, que deseaba lo peor para ella, pero su reacción no era normal, se había convertido en un animal.
      Se perdió por las calles de la gran ciudad, recorrió el parque, el solitario cementerio donde se tumbó junto a su fallecida hermana aunque se avergonzó, se dio cuenta de que su hermana estaría enfadada por haber hecho semejante acto así que se separó, visitó el museo, el teatro y al final, ya cansada de tanto andar, acabó de nuevo en el parque y se sentó en un banco junto al árbol que tenía grabado las iniciales de su nombre junto al de  Esperanza.
      Se tumbó en la dura madera y cerró los ojos.
      -¡Vaya!-esclamó una voz.
      De nuevo Ángel.
      -¿Qué haces aquí?-espestó rápidamente mientras que se incorporaba.
      -¿Es que ahora no está permitido la entrada a las personas menos tú?
      -No te hagas el gracioso, ¿qué quieres?
      -¿No podemos charlar pacíficamente... Alma?
      -Vete al infierno.
      -¡Ok! Ya me voy, pero antes toma.-le lanzó un mp3.-Está grabado únicamente nuestra canción.-guiñó el ojo.-Luego me lo devuelves.-Y con estas palabras se despidió, se apresuró y se montó en una gran moto negra, arrancó. La moto se perdió entre el humo.
       La chica resopló y se puso los auriculadores en las orejas. Nothing else matters. Y con este pensamiento, echó a andar... hacia su casa, con una pequeña sonrisa en el rostro.

2 comentarios:

  1. wow sonrie...
    lo que hace el amor definitivamente :) y de nuevo esa cancion... me mencionado que
    ME
    E
    N
    C
    A
    N
    T
    A
    y eso de chupar platanos y golpearla en el rostro ah estado muy bueno
    besos

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  2. Esa canción de Metallica es una de las pocas que consigue relajarme cuando estoy alterada.
    Me ha gustado mucho el capitulo, en especial el final cuando Ángel se le aparece de nuevo. Me lo imagino con la moto y me dan ganas de ir detrás jaja
    Ya veremos que pasa con estos dos jeje

    Besooos :)

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