Vuelo nocturno.

sábado, 16 de julio de 2011

Estella

   Hoy la chica ha llegado pronto a clase, algo inusual, la razón es simple: No quería quedarse mucho en casa... cerca de Seymus.
   Se sienta en el asiento que le asignaron al fondo cerca de la ventana, mira nostágica el paisaje que se abre a través de la ventana...
   -¡Anda! Si la me-quiero-morir ha llegado a clase a la hora de una persona normal.-una voz burlona interrumpe los pensamientos de Alma. Varias risas despectivas secundan a esa voz que la chica conocía bien.
   Se dio la vuelta: Estella. La líder del grupo de las pijas. O putonas como las llamaba Alma.
   Bajita, pelo dorado con tirabuzones por doquier y unos grandes ojos verdes.
   -Pero bueno, ¡si es la quiero-follar-a-todo-ser-viviente!-contratacó. Estella sonrió y se acercó a Alma.
   -Como no tengas cuidado te va a caer una buena.-amenazó.
   -¡Qué miedo!-dijó sin alterarse Alma, mofándose de ella.-Pírate con tus perras de compañía.
   -Descuida,-se hizo la princesa.-me desagrada el olor a cadáver.
   Risas de los espectadores.
   -Y a mi el de chocho escocido.
   Estella se dirigió hacia su sitio claramente ofendida, las siguieron todo su comité de chicas que hacáan lo posible por parecérse a ella. Una de ellas, se había teñido el pelo e imitaba pobremente los tirabuzones de su líder; otra llevaba la misma minifalda que Estella, aunque no tenía el mismo cuidado de esta y se le veía el bordillo del tanga.
   Alma recordaba claramente el noveno cumpleaños de Estella. Con toda su alegría había recibido la invitación.
   Estaba sentada en la mesa del comedor leyéndola, comiéndose el papel con los ojos mientras que su hermana hacía los deberes.
   -Mira Espe lo que he recibido en el cole.
   -Haber...-cogió el papel, ya un poco manoseado aunque se podía leer perfectamente la pulcra letra del padre de la anfitriona.-Vaya... pero, ¿esta no era la niña aquella que te tiró del pelo?
   -¿Eh?...-Alma no hacía mucho caso de su hermana, estaba preguntándose que vestido ponerse para la ocasión.-Pues no lo sé.
   -Pero si estaba delante, Al.
   -Pero...
   -¿Quieres ir de verdad a la fiesta?-la miró seriamente.
   -Claro.
   -Entonces te acompañaré a la fiesta, aquí dice que un familiar mayor puede acompañarla.-leyó en voz alta.
   -Bueno...-aceptó.
   -Tendrás que ponerte un vestido, ¿no? Creo que tengo algún que otro dinero ahorrado, vamos a las tiendas.
   Tres días más tarde estában delante de la casa de Estella, Alma con su vestido rosa nuevo y con un paquete forrado con papel de regalo en la mano y en la otra sostenía la mano de Esperanza con fuerza.
   Las abrió el padre de la anfitriona, un hombre delgaducho que sonrió nervioso e hizo pasar a las hermanas.
  Estella, con una sonrisa le arrebató el paquete de las manos de Alma.
  -Gracias.-siseó. Luego entre los invitados se esfumó.
  Esperanza miró a su atónita hermana y la empujó hasta la mesa de la comida donde le sirvió un vaso de refresco.
  -¿Sigues queriéndo estar aquí?-Alma asintió con firmeza mirando fijamente el vaso.-Si te hartas de estar aquí, podemos irnos a casa, ¿eh? Nadie te obliga a participar en esta fiesta.-dijo mientras que acariciaba el cabello oscuro de su hermana.
   -¡Quiero estar aquí!-la miró con fiereza.-Puedo cuidarme de mi misma, gracias.-se apartó de Esperanza y se mezcló entre los invitados.
   Alma buscaba la manera de hacer amigos entre los invitados, pero cada vez que intentaba entablar conversación alguien se le anticipaba y se quedaba con la boca abierta como un pez.
   Entonces se limitó a andar con la mirada perdida por la sala, se aburría y además se sentía excluida. Al fin cuando pensaba que ya era invisible por completo un toque en el hombro le hizo volverse.
   Estella.
   Llevaba una cámara de fotos en la mano, se la tendió a Alma mientras que decía:
   -¿Podrías hacernos fotos?
   -Claro.-Estella y la mayoría de los invitados empezaron a agruparse y a poner caritas. Alma estuvo durante varios minutos detrás del grupito de chicas contenta de poder hacer algo hasta que...
   -Si quereis puedo haceros yo la foto y así Alma puede salir.-propuso Esperanza tendiendo la mano hacia su hermana pequeña. Esta iba a dársela cuando Estella repuso:
   -Entonces, ¿cómo puedo subir las fotos en el fotolog si sale ella?
   -¿Perdona?
   -Sí, lo que has escuchado.-Estella le dirigió una mirada de odio.
   -Perdona niña linda pero Alma es igual o más guapa que tú así que si vais a tener a Alma como fotógrafa lo tenéis bien claro.
   -Pues te lo digo bien claro, yo solo la he invitado porque mi estúpida madre me ha obligado, y está aquí por pura chiripa.-sonrió, la respuesta de la anfitriona le sentó a Alma, como una garrafa de agua fría bajando por toda su espalda.
    Alma no sabe donde meterse, su hermana y Estella se miran compitiendo haber quien era la que bajaba la mirada más antes. Al final, Esperanza sin quitar ojo de encima le recoje con brusquedad a Alma y la saca fuera de esa casa.
   -¿Ves cómo no deberías de ir a la fiesta?-Pero la niña no quiere contestar, una lágrima llena de soledad le recorre por su mejilla.

2 comentarios:

  1. Me han dado ganas de llorar a mí tambien. Pobrecita... Aunque siendo pequeña no supo defenderse de las palabras de Estella, luego le da bien duro en toda la boca. Si soy yo, la capuzo en un charco de barro xD

    Ha estado muy bien el capítulo :)
    Un besooo!

    ResponderEliminar
  2. pobre chica... no ah hecho mas que sufrir, y sufrir, y sufrir, y mas sufrir... verdaderamentre triste... sabes como sorpreder y atrapar en tus capitulos funny un beso

    ResponderEliminar