Vuelo nocturno.

domingo, 24 de julio de 2011

Lune

     Al entrar al salón de su casa después de la corta noche, para Alma, en casa de Ángel,  se encontró a sus padres charlando junto con una bella desconocida.
     Rubia, de grandes ojos azules y de eterna sonrisa que dejaba descubierto una blanca dentadura. Bebía el café a sorbos mientras escuchaba a mi madre parlotear sobre algún concurso de moda.
     Los padres de la chica estaban divorciados, después de la muerte de su hija mayor decidieron separarse. Aunque siguieron manteniendo la relación, el padre tenía su propia habitación en la casa y entraba y salía de ella cuando le placía, hasta de vez en cuando desayunaban, comían y cenaban juntos. Sobre todo cuando Seymus rondaba por la casa.
      -¡Esta debe de ser Alma!-exclamó la joven mujer al ver a Alma.
      -Si, es ella.-confirmó la madre.-En fin cuando...
      -Siéntate Alma a mi lado, ven.-interrumpió. Alma respondió con un gesto brusco y se dispuso a subir a su habitación.
      -Cariño, esta es mi nueva mujer.-dijo entonces el padre. Alma se quedó bloqueada en la escalera y miró asqueada a su padre.
      -¿Tu nueva... mujer?
      -Así es, te la presento, ven.-Alma no se movió, el hombre suspiró resignado y prosiguió.-Alma esta es Lune, Lune esta es Alma.-Lune observó su gesto tosco con sus grandes ojos azules, sin embargo sonrió. La chica ni siquiera la miró, giró la cabeza y continuó subiendo hasta cerrar de un portazo su puerta.
       Su padre, casado, con otra mujer.
       Una oleada de nostálgia la invadio. Hacía muchos años que ya no le pasaba los brazos alrededor del cuello para apoyar su mejilla contra la de él. También hacia mucho tiempo que leían juntos la revista de animales. Hacía ya mucho tiempo que...
        Hacía mucho tiempo que no hablaban seriamente.
        Suspiró, dejó el macuto con la ropa sucia del día anterior y la mochila en el suelo y se derrumbó en la cama.

        Varios golpeteos en la puerta despertaron a Alma, pestañeó varias veces. 
        -¿Sí?-la puerta se abrió y para la sorpresa de la chica, era Lune.
        Se había cambiado de ropa, llevaba un pijama blanco encima, llevaba un chal vaporoso rosa chicle. Su ondulado pelo rubio descansaba en sus hombros. Era la Barbie en persona.
        -Perdona por despertarte, cielo.-entró en la habitación ante la atónita mirada de Alma y se sentó en una silla que acercó a la cama. La chica se incorporó de golpe y se sentó en las sábanas.-Sé que te duele que tu padre esté con otra mujer que no sea tu madre, pero debes comprender.-Suspiró y sonrió.-El amor llega un punto que se evapora, o que crece a medida que pasa el tiempo, o se apaga poco a poco como una hoguera. Como el fuego, ¿lo entiendes?-suspiró ante la impasible mirada de Alma.-Solamente quiero que me perdones, me aceptes y seamos amigas.-dicho esto se levantó y salió del dormitorio.
         Alma, dejó que el orgullo ocupara sus sentimientos, pero en el fondo el ángel que habitaba en ella, sentía como cada una de las palabras de Lune hacía mella en sus oxidadas alas.

2 comentarios:

  1. la verdad... esta chica no me cayo muy bien, parece muy sonriente y feliz.. y no de mucha confianza eso de entrar en su habitacion para "charlar" no se...

    besos buen capitulo

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  2. A mí Lune me ha resultado la típica mujer que más bien es una metáfora en la historia. Ha tenido mucha razón en lo que ha dicho sobre el amor y es normal que a Alma le toque la fibra, incluso ha conseguido tocármela a mí jeje También entiendo que no le guste mucho que su padre esté con otra mujer... A mí tampoco me gustaría que mi madre este con otro, pero si es feliz... xD

    Estoy deseando que sigas ;)
    Muchos besos Funny

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