Vuelo nocturno.

miércoles, 27 de julio de 2011

Sentimientos confusos.

    Alma miró con atención a Odei, este seguía exibiendo su sonrisa de chulo. Al final optó por levantarse.
    -Me voy.
    -¿Te vas?-Ángel la miró bocabierto.
    La chica se limitó a dejar sobre la mesa el dinero de la comida y salió del local.
    -¿Sabes?, creo que voy a seguirla. Chao hermano.-sin más Odei salió tras Alma.
    Ángel contempló atónito como la puerta de cristal de la pequeña pizzería se cerraba lentamente.

  Odei se apresuró a quitar la cadena de seguridad de su gran moto azul oscuro, que había aparcado delante del restaurante.
   Rápidamente montó en ella y salió en busca de Alma. Al poco tiempo, la vislumbró entre la multitud en la acera. Silbó.
    -¡Ey! Guapa monta en la moto, que te llevo a casa.
    Alma tras un ligero vistazo al joven hombre, volvió a andar.
   -Es lo último que haría.-fue su respuesta.
   Odei sonrió, y tiró un poco más la moto, conduciéndola en el borde de la acera para así  mantenerse junto a la chica.
    -Venga, va. No seas borde.
    -He dicho que no.
    -Venga...
    -¡Qué no!
    -No seas tonta, vamos.
    -Mira que eres pesado, te he dicho que no.
    -Venga...-Alma se detuvo y miró fijamente a los ojos de Odei, enfadada y más que harta de ese chico tan pesado.
    -Llévame, pero cuando lleguemos a mi casa, desaparece.
    -De acuerdo.-Alma montó detás de un sonriente Odei.
    -Oye guapa, si no te quieres caer arrimate a mi.-La miró por encima del hombro.
    -Ni lo sueñes.-Odei hizo un giro brusco, la chica asustada se agarró inmediatamente de la cintura de él.
   -Cómo te dije, si no te...-dejó de hablar al ver su mirada de furia.-ya, guapa.
   -Oye, que tengo un nombre.
   -Perdón, Alma.-la moto se deslizo a través de las calles, y, mediante las indicaciones de Alma llegaron a su casa.
   -Bueno, adiós.-se despidió bruscamente Alma.
   -Te acompaño hasta la puerta por si hay ladrones.-Alma iba a replicar, pero se dio cuenta de que no valía la pena gastar saliva. Odei, bajó de la moto igual que ella, y la sujetó por la cintura.
   -Oye sin tocamientos, ¿te parece?
   -Como gustes, señora.-hizo una ridícula reverencia. Alma bufó, y se acercó a la puerta de entrada, abrió. Se dio la vuelta, y le sonrió irónica.
   -Como ves, no hay un ladrón por aquí, la casa esta sin habitantes. ¿Quieres entrar para asegurarte?
   -Bueno, para mayor seguridad...-entró primero en el hogar de Alma, y se agachó como si fuera un soldado, simulando tener una pistola cargada.-Todo despejado, menos el sofá.-se dirigió  hacia el, atento a algo que solo veía él.
    -¿El qué?-ella, se acercó a su lado. Miró con atención el mueble, pensando que era alguna mancha cuando el hombre la tumbó en el cómodo sofá, ella gritó sobresaltada. Al final, rieron.
    Alma rió. Divertida, y en ese momento no sintió la soledad que le acosaba desde años.
    -¡Tu riéndote!-abrió los ojos como platos.
    Entonces sus ojos conectaron entre sí, los grises de Alma y los oscuros de Odei, tan parecidos como su amado Ángel. Entonces echó de menos, al chico. Y una parte de su corazón gritó reclamando su compañía.
    Pero el hombre, no era él, se parecían, aunque su personalidad era diferente. Acariciante y soñadora la de Ángel; descarada y divertida la de Odei.
    Pero se entregó al beso que Odei pidió en el silencio de la sala, también se dejó acariciar.
    Sin embargo, una parte de ella, se rebelaba a aquel tacto suave y tentador.    

     En un parque cerca de allí, Ángel se sentó en el mismo banco que normalmente estaba Alma, y la añoró.
Su mirada, sus expresiones bruscas...
     Ángel decidió buscarla, salió de parque, montó en su oscura moto.
     Sus ojos nunca creyeron lo que vio allí.

     La hermosa luna creciente salió en ese momento, acompañado por las alegres estrellas.

 

2 comentarios:

  1. lo igual no es trampa.. aunque este mal, no se que pensar, esot me esta gustando cada vez mas ....

    hay funny esta historia me tiene facinada.. besos buen capitulo

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  2. Esto... WOW! Odei viene pisando fuerte y besa el santo a la primera (y nunca mejor dicho). Aunque por despecho... no sé, no sé, buena idea nunca es.

    Estoy con Rose, es una historia increíble :) Me tienes enganchada y estoy deseando saber qué pasará ahora.

    Besoos

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