Vuelo nocturno.

domingo, 21 de agosto de 2011

Tras un largo pitido de angustia.

    -¿Te encuentras bien?-Lune se sentó junto a Odei en el sofá. Él desbió la mirada de la humeante taza de café que se había servido para enfocarla directamente en la azulada de Lune. Esta presentaba unas oscuras ojeras.
     -Sí.-hizo un ademán de retirarse, no le apetecía estar con nadie, pero la mujer rubia lo sujetó del brazo. Se miraron largo rato hasta que Odei tiró del brazo.
     -No me dejes.-gimió Lune. Grandes lágrimas salieron de sus ojos. El joven hombre dejó la taza en la mesita, y sujetó con suavidad las manos de la mujer.
      -No te dejaré, pero dime, ¿por qué no me odias?
      -No lo sé. Me siento culpable.
      -¿Culpable?
      -Alma tiene el derecho de saber quien fue quien produjo el aborto.-se produjo un silencio tenso. Odei atrajo a Lune y la rodeó en sus brazos.
       Minutos después escucharon el grito de angustia de Ángel proveniente del proveniente del piso de arriba.

(Ángel)
      La encontré tirada en el suelo, más pálida de lo habitual, con un rastro de una lágrima en el rostro. Sus ojos estaban abiertos y no enfocaban nada especial. Cuando grité su nombre no me reconoció.
       Poco depués aparecieron Lune y mi hermano en el umbral de la puerta de la habitación de Alma. Yo estaba tirado juntoa esta mientras le sacudía para que reaccionase, mientras, Lune gritaba algo que no descifré y Odei me arrebató el cuerpo frío de Alma. Yo los perseguí escaleras abajo y cuando entraron en el coche, hice lo mismo.       
       Lune conducía frenética adelantando coches mientras que los conductores se quejaban. Paramos justo en el gran hospital de la ciudad.
       Odei llevó a Alma tras las puertas de cristal pidiendo auxilio a gritos, varios de los enfermeros que allí estaban se apresuraron en acercarse a ese hombre loco con una camilla blanca con ruedas, mi hermano la despositó en el, mientras que animaba a los enfermeros a que revivieran a Alma. Esta había cerrado los ojos y murmuraba. No nos dejaron entrar más allá de la sala de espera que estaba justo al lado de la de operaciones.

(Ángel)
        Los pitidos de la gráfica de encefalograma eran pausados, demasiado pausados. Los enfermeros no sabían que hacer, el médico escupía órdenes sin cesar.
         Pero entonces el pitido se tornó prolongado, los enfermeros se miraron e inmediatamente reaccionaron, cojieron las planchas de electricidad e intetaron reanimar a Alma.

          El médico de gesto serio entró én la sala de espera, cuando estuvo a la vista se levantaron: Ángel, Lune, Odei y los padres de Alma.
          -¿Ustedes son los familiares de Alma?   
          -Así es.-respondió el padre que sostenía con fuerza la mano de su mujer, Lune.
          -Por favor, singanme.

2 comentarios:

  1. Ains por favor que no se muera Almaaa !!! xDDD
    Como se muera te mato xD
    Muy buen capítulo FF :)
    Besosss :D

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