Vuelo nocturno.

martes, 22 de mayo de 2012

Reflexiones (capítulo 10)

   Estrella.

Como cada noche desde que había llegado a Nueva York, me tumbé sobre la cama esperando la invisible caricia de Alma, u oír el suspiro de cansancio en la oscuridad de ella. De pequeña una vez me desperté cuando Alma no pudo reprimir un sollozo, lo oí claramente y creí que le dolía algo, esperé a que Odei la calmase pero el sollozo siguió y no terminaba. Recordé que Odei no había aparecido durante la comida, ni en la cena. Me acerqué al lado en el que dormía ella y abracé su cabeza y ella pareció sorprendida porque dejó de llorar en un instante. Se disculpó y me abrazó como si así consiguiera tener el consuelo que no podía lograr. Yo solo acaricié su cabello largo antes de quedarme dormida.

  Aquellas noches como tantas no llegó caricias, ni suspiros de cansancio. Solo llegó el recuerdo de la tarde anterior en los brazos cálidos de aquel hombre.

  Frío.

  6:00 am. Me acabo de despertar entre aquella manta y un pijama blanco bastante viejo puesto; creo que me lo compré con Alma un día de rebajas. Ninguna de las dos éramos aficionadas a ir de shopping. Me levanto de la cama con la esperanza de que con la luz grisácea del amanecer de esa gran ciudad pueda despejarme y hacerme olvidar su olor, sus besos...
  Descalza salgo de la habitación, cruzo la salita y entro en la cocina para de nuevo salir de ella con una humeante taza de café en la mano. Sonrío cuando veo a la pobre Canela maullar silenciosamente en su cestita. Parece que hoy a dormido sola en la salita. Normalmente duerme en la cama de Gabri. Que raro.
  Recojo a la gata con la mano que no estoy sujetando nada y la dejo en mi regazo cuando me siento en el sillón de mimbre junto a la mesita donde desayunamos. Quizás le prepare el desayuno a Gabri.
  Hablando de la reina de Roma, sale de la habitación y tras un saludo corto, se mete en la cocina. Acabo de notar que tiene los ojos enrojecidos, como si hubiera llorado, ni es la única. Yo también he llorado, será el amor. El maldito amor. Será posible, sonrío, ¿Gabri también se ha enamorado? No, yo no me enamorado, ¿cómo me voy a enamorar de mi padre? En fin.
  Me acerco a la puerta de entrada del pequeño piso para recoger las cartas que acaban de caer de la raja que tiene la puerta. Hay tres, dos son para Gabri y otra es para mi. Es de Alma, las demás las dejo en la mesa donde desayunamos, Canela tras una vacilación se mete en la cocina, quizás para reclama r un poco de atención.


  Pequeña Estrella:
  Acabo de llegar del nuevo estudio que he alquilado no muy cerca de nuestro hogar. El estudio que teníamos aquí se me ha quedado corto, tomé esta decisión cuando Amy me estropeó una foto. Menos mal que yo copio mis obras en el ordenador. 
  ¿Qué tal estás? En casa todo está más silencioso sin ti. Los niños están bien, Amy acaba de suspender varios exámenes, pero Ángel creo que va sacarse la matricula de honor. Creo que la niña está saliendo muy rebelde. 
  Papá está enfermo, el médico dice que es el corazón. El otro día tuvo un mareo y se cayó de la cama. Le falla la memoria y no puede leer, dice que se le junta todas las letras y tengo que que leerle todo lo que dice el periódico. Él te manda saludos. 
  ¿Qué tal con la búsqueda de tu padre?


  Con muchísimo cariño y muchísimos besos.


                                                       Alma.

  Al terminar de leerla la dejé sobre la mesa. Sonreír se me estaba haciendo muy difícil.

    Odei.

  El chulo indiferente Odei había renacido en mi cuando vi por primera vez a Estrella, quería que se enamorara de mí pero también que me despreciara. Era mi actitud cuando Lune estaba viva.
  Lune.
  La verdad es que el amor que creía haber superado estaba todavía ahí, en un rincón oculto de mi alma, esperando a renacer como una semilla espera la primavera durante un duro invierno.
  Mi único objetivo había sido enamorarla para que nunca se fuera de mi lado. Pensé que era fácil... Tras ese nombre falso creí... creía que era otra persona. Claro que me hizo pensar que era otra, no mi hija.
  El recuerdo del roce de su piel con la mía seguía en ella, como si quemase... Solo pensaban en sus labios y en su dulce sonrisa. Creo que lo único parecido a su madre era su aspecto físico. Su forma de ser era totalmente diferente.
  Y eso... me gustaba. No, es mi hija y tengo que corregir mi error. Me dije.


  -¿Catalie?... Sí, soy Odei y mi respuesta es sí.
 
 

3 comentarios:

  1. Wow... entonces si es cierto... se me fue toda esperanza, nunca imagine nada asi y aqui esta es muy dificil de dar una opinion, solo se que es muy extraño.
    ¿Nos dejamos llevar por lo que nos dicta la sociedad? no lo se pero si esos dos se aman y son felices asi, ¿Que importa la sociedad?

    Besos F.F estas haciendo un trabajo maravilloso aqui

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  2. Ay, otra vez lo has dejado ahí con toda la intriga TT_TT jejeje Madre mía, madre mía, que el romance de estos dos va a seguir adelante.... xDDDD Los entiendo por una parte pero, por dios, que son padre e hija! Deberían estar horrorizados, no enamorados! jajaja xD (Qué va, es broma, como ha dicho Rose, si se aman de verdad eso importa? Bueno, no lo sé, no sé ponerme en el caso... xDD)
    Espero que sigas pronto :)
    Un besote!

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  3. Los temas de incesto me recuerdan a los Borgia. Que no sé si sabrás quienes son, pero se rumoreaba que el padre y la hija estaban liados. Y la historia me encanta. A veces es cosa de la mente, pero otras es claramente cosa del corazón. La verdad es que el romance entre Odei y Estrella dará que hablar, pero de mí solo sacarás comentarios buenos, porque me esta encantando.
    No me imagino la añoranza de Estrella estando lejos de Alma, pero seguro que es un sentimiento bastante duro y más cuando ésta no lo está pasando demasiado bien con su padre. Pobrecito, ahora también enfermo del corazón. La pena ha podido con él.
    Sinceramente, espero que Estrella y Odei tengan otro encuentro como el anterior, dejándose llevar por sus sentimientos. Que sean padre e hija (algo que todavía está por demostrar) no significa que no puedan ser felices como a ellos les de la gana.
    Espero ansiosa el siguiente capítulo, para saber a qué ha dicho que si Odei. ¿Quién es Catalie? Cuántas dudas se me han venido a la cabeza...

    Un besito muy fuerte :)

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