Vuelo nocturno.

sábado, 19 de mayo de 2012

Revelación (capítulo 8)

 -Dime.-susurró Estrella al coger el teléfono.
 -Quería disculparme por lo que pasó ayer.
 -No tiene importancia.
 -No, quisiera disculparme en persona, ¿podemos vernos hoy?
 -Pues...-Estrella se alisaba uno de sus rizos rubios.
 Recordaba bastante de lo sucedido el día anterior, tras esas cañas, estaba consciente pero muy confusa como si su vista estuviera enmarcada por  un marco difuminado que la mareaba y le hacía cerrar los ojos y dejarse llevar por aquel hombre que apenas conocía. Se acordaba de haberle musitado donde vivía y haberle pedido que la dejara dormir. De repente le había venido un sueño pesado.
 -Sí, podemos quedar después de comer, ¿qué te parece?-dijo al final ella.Tenía curiosidad por ese hombre. ¿Qué hacía un hombre tan mayor quedando con.. prácticamente una cría? No tenía mucho sentido.Pero había un lado de aquel hombre que la atraía.
 -Claro, te recojo. Ya se donde está tu casa.
 -Sí... vale. Hasta luego.
 -Chao... Ángela.-y colgó. ¡¿Pero será posible que cada vez que nombraba ese nombre falso se sonrojara de esa manera?! Estrella suspiró un poco culpable y dejó el teléfono sobre la mesita.
 Estrella miró hacia su amiga, esta estaba mirando con atención al igual que su pequeña gata en el regazo de ella. Parecían sonreir  burlonamente.
 -¿Algún problema?
 -¿Qué tal?-sonrió Gabriella acariciando distraidamente a Estrella.
 -Genial. ¿Por qué?
 -¿Quedaste con Robert Black?
 -No.
 -Mentirosa.
 -Voy a ver que comemos.
  Gabriella ni siquiera se dignó en mirarla y siguió acariciando a su gata.

 Robert llegó justo cuando Estrella estaba fregando los platos.
 -Mierda. ¿Ya ha venido?
 -Abro, ¿sí?-rió Gabriella. La otra la miró furiosa y mientras se apresuraba a llegar a su dormitorio y ponerse una camiseta de tirantes blanca con un lazo negro en el pecho izquierdo, unos shorts oscuros y unas bailarinas de color rosa claro. Se recogió el pelo con un par de palos chinos y del suelo recogió el bolso grande en el que metió apresuradamente algo de dinero y las llaves.
 -¿Nos vamos?-preguntó Robert cuando Estrella salió de su dormitorio.
 -Sí... cla...-entonces Gabriella la agarró del brazo con brusquedad y le metió algo en los bolsillos del shorts.-¿Qué...?
 -Es un plastiquito, también te metí las instrucciones escritas por mí, ¿sabes?-susurró Gabriella en el oído de su amiga.
 -Dios... eres insoportable.
 -Te adoro y lo sabes.
 -Vámonos.-y Estrella se encaminó hacia la puerta acompañada de aquel hombre bastante más mayor que ella.

 Tras esos dos cafés en aquella terraza en un moderno establecimiento, un paseo el único centro verde de la gran ciudad, Robert la invitó a su casa, Estrella asintió con una sonrisa.
 Allí, en una sala inmensa, de paredes blancas con grandes ventanales que daban al jardín, sentados en unos cómodos sillones azules oscuros, cerca de un gran piano de cola blanco y una guitarra, hablaron de mil cosas, parecía que yano había diferencia de edades. Robert hablaba de sus miles de viajes en zonas tropicales, en Londres, en Singapur... Estrella hablaba de su proyecto como fotógrafa, las ganas de viajar por el mundo.
 -¿Tocas?-preguntó entonces ella señalando los instrumentos.
 -El piano nada y la guitarra... algo sé.
 -¿Puedes tocarme algo?
 -Claro, espera.-el hombre recogió la guitarra que se apoyaba en el suelo y se sentó de nuevo. Tras comprobar la afinación del instrumento, se aclaró la garganta y comenzó con un acorde. Luego comenzó a cantar:

  Recuerdo aquella vez
  que te sonrojaste
  que cubriste tu dulce rostro
  con ese hermoso color rojo.


  ¿Recuerdas amor mío
   recuerdas todo lo que hicimos
   y aun me duele este corazón mío?


  Un día te fuiste,
  esa cama triste
  de sábanas blancas
  tan llenas de soledad.

 La voz se apagó, como un gemido contenido, esa voz grave y triste. Parecía querer trasmitir tristeza y soledad. Locura y desesperación. Estrella había cerrado los ojos y no los abrió cuando la guitarra ya había terminado. Solo cuando Robert se acercó a ella para besarla los abrió.
 -Robert, no...
 -¿Por qué? ¿Tienes miedo?
 -No, solo que... eres demasiado mayor.
 -Eso no es ningún problema, Ángela.
 -Robert, yo... yo...-el hombre la besó y suavemente acarició los muslos desnudos de la joven, ella se estremeció y se dejó hacer.

Estrella

 Quise frenarle, quise decirle que no. Que él era demasiado mayor... ¡podía ser mi padre joder! Pero por otro lado quería que siguiese.
  Sus labios habían cubierto de nuevo los míos, sus manos se habían apoderado de mi cuerpo. Su lengua abrasaba en mi boca y mis manos comenzaron a explorar más allá...
  Él me hizo tumbar en el suelo de parqué de esa sala inmensa que pronto se llenó de gemidos.
   Y Él me poseyó.

Estrella.

  Robert siguió acariciando el pelo rizado de su cabello, Estrella sonreía y de vez en cuando lo besaba.
  -Ángela... te quiero.-Estrella de repente se sonrojó.-¿Qué?
  -Oye, Robert... te tengo que confesar algo...
  -Dime.-sonrió y de nuevo comenzó a acariciar.
  -No me llamo Ángela.
  -¿Cómo?
  -Lo siento, pero es que en el aeropuerto tenía miedo y no sé. Yo soy muy desconfiada, y como tengo tanta película pues dije otros nombres, por si acaso.
 -¿Entonces, cómo te llamas?-rió Robert.
 -Me llamo Estrella.-al decir esto la mano del hombre se petrificó sobre los rizos de la chica. Sus ojos oscuros se agrandaron.-¿Qué?
  -Estrella, eres de España, y eres hija de Lune, ¿verdad?-los ojos celestes de Estrella se sorprendieron y se dio cuenta de la verdad. Con la mirada pidió que no fuese verdad, que todo fuese un sueño malo.
  -Tú eres Odei.

4 comentarios:

  1. Y tanto que podría ser su padre... como que en realidad sí que lo es! O.O Porque es así, no? Esta vez creo que no me he perdido! jejeje xD Madre mía... no puede ser... yo tampoco me lo puedo creer... ¿¡acaba de acostarse con su padres!? xDDDDD ¡¡se dice el nombre verdadero antes, caray!! jajajaja xDDDD Qué cosas... confío en que en un futuro haya resultado ser un malentendido... no me hagas esto por Dios, y actualiza pronto!!!! jejeje
    Un besoooote!

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  2. xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD!! No puede ser... Me acabas de dejar de piedra, mucho más de como se ha quedado Robert/Odei. Ya no sé ni cómo llamarlo. A lo mejor es un hermano o un primo, un amigo... No creo que sea Odei. Aunque bueno, yo estoy curada de espanto. Yo hice una historia en la que la protagonista se liaba con sus hermanos, así que tranquila. El incesto mola jajajaja Pero para resolver dudas, actualiza pronto. Quiero saber si se ha acostado con su padre o no jaja

    Un beso muy grandeee! :)

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  3. ¿¿¡¡ODEI!!?? Are you fucking kidding me?? No puede ser O.O ¡JODIDOS TODOS! ¡Ya podía haberle dicho su nombre antes, la virgen! Pero a ver, su padre... vale... Espera que estoy en shock y me acabo de imaginar a mi padre. Dios qué asco... XD (8) Tatatatatat no me lo puedo creer y me está dando un ataque de locura y por eso estoy cantando como una retrasada Tarraarraarar (8) ...
    Por favor, escribe prontito, que me has dejado a cuadros O.o ¿Qué pasará? XD

    ¡Besos!

    PD: Perdón por la tardanza en comentarte, pero no me había dado cuenta de que habías publicado ;S

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  4. .__________________________________________________________________.
    Tengo un gran trauma y estoy en el alfeizar de mi ventana murmurando si me tiro oh no... creo que mejor comento antes. Mi cerebro esta negando lo que paso, Odei murio y el es Robert de setguro lo conoce, no es Odei, no es su padre, no es su padre, no es su padre me repito cada vez mas justo al borde de la locura, dios y luego veo la cabezera del blog un padre cargando a su hija y que quieres que piense? que todo esto me dejo
    T
    R
    A
    U
    M
    A
    D
    A

    ._. mis sentidos no respoden, publca pronto por favor por el bien de mi salud mental

    Besos

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