Vuelo nocturno.

sábado, 20 de octubre de 2012

Capítulo4.

  Al día siguiente llegué como todas las tardes a las siete pero con una diferencia, llevaba una rosa blanca en la mano. Sonreí a la ama de llaves que inclinó la cabeza y me dejó pasar. Solo ya fui hacia la salita de visitas en donde Viola estaba sentada en un banco de madera, no estaba sola. A su lado había un joven que  le cogía la mano con cariño acariciándosela.
 Viola, ese día, llevaba un vestido de seda roja de manga larga y cuello alto, un collar de perlas blancas y como no, su inseparable antifaz que era de color noche con finos adornos de plata.
 -Buenas tardes, señor Leblanc.-el joven se había levantado al notar mi presencia. Era alto, de bueno porte, vestía elegantemente con un traje austero y unos pantalones a rayas. Su pelo era de un colo difícil de identificable entre dorado y un marrón claro.-Mi prima, la señorita Sartre, me ha hablado de usted. Soy John   Adam Bruce de la vieja Inglaterra a su servicio.
 -Cuando haces de caballerito elegante de la "vieja Inglaterra" me dan ganas de soltarte algo para burlarme de ti.-dijo Viola. Me miró.-Hola, Angelo. Acércate y tráeme esa rosa blanca que llevas.
 -Lo sé querida prima, pero no puedo evitarlo. Al contrario que tú, no me miman tanto.-le sonrió cálidamente.
 Me senté al lado de la señorita, pero antes le di la mano al joven.
 -Encantado.-Parecía que Viola se reía de nosotros por la manera de mirarnos. Para evitar mi mirada acarició los pétalos de rosa dirigiendo su mirada en ella.
 -Se me hace tarde, tengo que visitar también a mi prometida.-sonrío acariciando la mejilla de su prima.-Vendré más tarde, querida prima. Para cenar.-con un gesto hacia mi, y se fue.
 -¡Qué simpático primo tienes!
 -Así es, fue mi compañero de juegos en mi infancia.
 -¿A qué se dedica?
 -Es soldado en la armada real de Majestad de Inglaterra.-dijo burlonamente.-No te creas lo de su prometida, es una broma constante que me hace para que yo le tenga celos.
 -Ama usted a su primo.
 -Así es.-me miró.-Pero dejemos el asunto de mi primo en él... Me ha encantado el detalle de la rosa, dígame que quiere a cambio.
 -Quiero saber como son tus ojos.-se me escapó y me arrepentí porque me miró con ira. Se levantó tirando la rosa de su regazo. Perdóneme, Viola. Lo he dicho sin pensar.-dije persiguiéndola hasta llegar a una habitación pintada con colores perla, y en varios sitios había jarrones gordos llenos de rosas rojas como la sangre.
 -¿Sabe usted que si mi padre le viera a usted aquí de rodillas en mi cuarto, le echaría y no volvería a verme más?-dijo, quitándose el vestido exterior, quedándose en corsé, unos calzones blancos, medias del mismo color y los zapatos negros.-¿Me ayuda usted a desvestirme? Estoy cansada de llevar el corsé tan ceñido y me duele.-Se sentó en la cama y yo a su lado, mientras intentaba desajustar los cordones del corsé, al quitarle la prenda dejé libre sus pechos.Tomado por un impulso la besé en el cuello poco a poco, acariciando su espalda desnuda y dejando caer la otra mano en su pecho, mis dedos se tropezaban con su pezón que me hizo sonreír en silencio. Ella cogió  mis manos y las dejó sobre la colcha de la cama.-Ayúdeme a quitarme el calzado, y las medias.-Tras quitarle los zapatos oscuros, le bajé los calzones y las medias, dejando a Viola desnuda casi completamente contando con el antifaz oscuro que la hacía mucho más erótico la escena.
 Ella se tumbó boca arriba y me dejó que la besase en su boca mientras que con la otra mano me dejaba acariciar el interior de sus muslos. El ambiente estaba bastante caldeado.
 Pero como todo lo bueno se acabó, porque ella se levantó y recogió de un vestidor un camisón blanco que se enfundó.
 -No debería de estar usted aquí.-No supe que decirle, era un poco cómica la escena. Yo tumbado en una cama que no era mía, con un buen bulto en los pantalones, el pelo alborotado y mi boca abierta de asombro, y ella con los brazos en jarras y diciéndome que me fuese.
 Me levanté peinándome como pude y salí con bastante calor atravesando la salita de Viola. Pero no salí de la casa como siempre a esta hora de la tarde. Llamé a una de las criadas y le pedí que avisara a su señor que yo quería que me concediese una cita. Casi en seguida la criada me hizo cruzar varios pasillos para entrar en su despacho en el que el señor Sartre estaba sentado.
 -Dígame, que es el asunto que le trae tan ofuscado.
 -La mano de su hija.-él sonrió de oreja a oreja y se levantó dándome palmaditas en la espalda.
 -Por fin, señor Leblanc. Por fin.-rió de contento.-Llamé a mi hija, que este buen hombre quiere oficialmente pedirle en matrimonio.dijo dirigiéndose a uno de los criados que portaba una bandeja con varias cartas.-Antes, quiero decirle una cosa.-me miró con gravedad.-No se si se a dado cuenta de que mi hija es un poquitín rara. Nunca le pida que se quite su antifaz, nunca le ordene eso. Sería como matarla. ¿Me a oído?
 -Haré como diga usted.
 -Bien, bien.-Viola tardaba bastante, y me lo imaginé. Casi reí entre dientes pensando en el apuro que debía estar pasando vistiéndose de nuevo para verme.
 Por fin llegó con el mismo vestido puesto y me miró fríamente antes de decir con dulzura a su padre.
 -¿Me llamabas?
 -Yo no, este señor.
 -Viola Sartre, llevo viniendo todos los días durante estos cinco meses, creo que te conozco lo suficiente para casarme contigo, así que, ¿aceptas casarte conmigo?-Ella me miró fijamente mientras le cogía la mano con firmeza. No me arrodillé.Pasaron varios segundos en silencio.
 -Acepto.-contestó, se soltó y salió del despacho.
 Me sentí en ese momento el ser más feliz de todo el país. Mi corazón latía de nervios. Sonreír a su padre y brindé con él.

 No supe lo que pasaría después con la misteriosa mujer del antifaz.

3 comentarios:

  1. O.o Es muy bonito y la parte erótica ha sido increíble. Luego me ha dado pena el hombre, que se había quedado con las ganas XDD
    Osea, se va a casar con ella ¿y no puede conocer el secreto de sus ojos? Espero que después del matrimonio lo sepamos todos, porque así no me puedes dejar T_T

    Increíble historia te vuelvo a repetir ^^ Siempre nos dejas con ganas de más e.e JAJ

    ¡¡Un besazo!! :D

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  2. La actitud de Viola me desconcierta. En el capítulo anterior no sé si lo hacía por fastidiar o porque sus impulsos la obligan a ello. Es atrevida y sensual, pero muy poco cálida. Angelo tiene un largo trecho con ella, pero espero que esa fachada de mujer de piedra se vaya derrumbando poco a poco, conforme lo vaya conociendo. Y esos ojos, al final, los acabará enseñando jaja

    Sigue así F.F. está genial la historia :)
    Un besoteeee

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  3. NO puedo imaginar donde llevara todo. Viola es tan... tan ella y Angelo no se rinde. Que cubrira el antifaz? muero por sabr, tanto como me desconcierta eso que hace Viola, su manera de actuar, esa frialdad...

    besos F.F

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