Vuelo nocturno.

martes, 18 de diciembre de 2012

Hace frío.


 Últimamente hace frío. Todos los días me levanto con un entumecimiento en los pies y el aire frío corretea por mi rostro. Me levanto sola y desnuda, con los ojos tanteando mi dormitorio para buscar algún tipo de rastro de olor de tu cuerpo.

 

Cuando me doy cuenta de que de nuevo me has utilizado para calmar tus nervios, me siento en la fina colcha vieja de mi dormitorio y lloro porque no me puedas consolar de mi soledad.

 

Me pongo lo primero que veo y pisando el helado suelo de mi piso silencioso, busco el calor. En  una taza de café, en una manta o en mi gato. Pero el calor que quiero es de tus besos, de tu cuerpo, de tu sexo y de tu mirada.

 



Pero a pesar de que me posees todas las noches, me siento vacía, sola y sobre todo fría.





                                          Últimamente hace frío. Abrígame.

1 comentario:

  1. A veces merece la pena buscar el calor en otros brazos, en otra cama... con otro sentimiento.
    Me ha gustado el texto, me ha parecido la máscara de algo que de verdad duele pero que aparenta ser indiferente. Leyendo, me he imaginado en la situación sentada en un sillón sin ganas de nada, pero con un agujero en el pecho. A mí me ha transmitido eso.

    Un beso muy fuerte :)

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