Vuelo nocturno.

lunes, 13 de mayo de 2013

Capitulo 1

   Aquel día me levanté con el sujetador como única prenda que aún conservaba mi cuerpo.

   Tenía un sordo y constante dolor de cabeza, un sabor amargo a vómito y el pelo lo tenía pegajoso.

   Para variar era lunes. Me había pasado toda la tarde del domingo vomitando.
   Me di cuenta de que había tenido mucha suerte de que mis padres y mi hermano estuvieran fuera de viaje.
  
   Recogí del suelo unas braguitas y un sujetador más o menos limpios, sabía que era una pérdida de tiempo buscar en el armario. En una silla encontré una camiseta roja granate y entre las sábanas de la cama unos vaqueros.
   Me encaminé a la ducha, tambaleàndome con la ropa medianamente limpia colgada de mi brazo. La solté en el suelo del cuarto del baño y, aunque llegaba tarde al instituto, me enjaboné por todos lados teniendo mucho en cuenta mi sexo.
   Mi móvil sonó en algún lugar de mi dormitorio con el Lacrimosa de Mozart, pero no hice caso alguno, quería sentirme limpia antes de enfrentarme al mundo.
   Cuando me miré en el espejo, me gustó mi rostro.  Las ojeras de la tarde anterior habían desaparecido y mis labios ya no estaban enrojecidos ni hinchados. Sonreí.

   Tras vestirme, bajé a la cocina para coger varias manzanas y meterlas en mi mochila. Luego salí a la calle y comencé mi camino hacia al instituto.

  A mitad de camino, sentí su mirada. Sentí como recorría mi cuerpo entero y se detenía en mi rostro. ¿Cuántos años tendría? ¿Veinte? La verdad es que era mayor, bastante mayor que yo o ÉL.
   Me mostró una sonrisa media y después se dio la vuelta y se fue.
  Me habia atrapado esos ojos azules oscuros.

   Suspiré, no era el tipo de hombre que me atrayera. Sí, era guapo y tal, hasta sexi. Pero le faltaba ese encanto negativo y oscuro que tenía gran parte de mis exs.
   Con este pensamiento recordé la noche del sábado. Recordé el calor de mi cuerpo solo mirando a mi mejor amigo observar mi escote.
   Luego pensé en ÉL, pero no me sentí culpable. Sonreí satisfecha y continué el camino al insituto.

   No sospeché que la mirada del Desconocido seguía mis pasos.

   Llegaba a cuarta hora, mi compañera de mesa me sonrió con esos preciosos ojos grises y yo la correspondí.
   -¿Qué tal este fin de semana ?
   -Bastante bien.-le respondí.         Meli era una de las chicas más guapas del instituto y por lo tanto tenía un novio expectacular. A mi no me llamaba mucho la atención, una de las razones más importantes era, que era de nuestra edad.
   -Ten,-le di una de las manzanas que llevaba.
   Era mi regalo diario a Meli, le encantaba las manzanas, sobre todo las verdes.
   Ella rió y me dio un pico en los labios.
   -Gracias, Anastasia.
  
  

4 comentarios:

  1. Una historia nueva bastante buena. En opinión personal, me gusta más que la anterior. Estaré esperando nuevas entradas,
    besos desde www.mividaenunalibreta.blogspot.com

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  2. Hola de nuevo, me alegra tenerte de vuelta! :)
    A mí también me parece que esta nueva historia es buena, empieza con fuerza, porque con un solo capítulo ya me has dejado enganchada, queriendo saber más de esta historai y del desconocido de ojos azules! jajaja ^^
    Un beso!! ^^
    PD: ¿Así que nos observabas desde las sombras? :O jejejej xD

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  3. Corto pero tiene lo suyo ésta historia ya espero el segundo capítulo :)
    Y Mozart!!!!! Yo tengo ese tono, Lacrimosa, Me encanta Mozart *_*
    Saludos!!!!!

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  4. Me intriga mucho esta chica. Muy desinhibida y alocada, pero en el fondo no parece que se sienta a gusto consigo misma. Parece que entre todo desorden de su vida, busca algo importante. Ya sea a ÉL otra vez o una nueva versión. Tengo ganas de conocer a ese ÉL y uf, me encantan los hombres de ojos azules jajaja
    Me encanta como has empezado esta historia. Con arranque y fuerza.

    Un besito, Ángel :)

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